UN DÍA PARA LA INFAMIA.

Reacciones-del-ahorcado-600x480

EL 25 DE MARZO. UN DÍA PARA LA INFAMIA.

Cada 25 de marzo me recuerda al arcángel Gabriel mandado por Dios a Galilea para anunciar a una virgen sus extraños deseos: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»

Menudo mentiroso el tal Gabriel, cada vez que interviene en la historia del hombre es para joder la marrana, y sino que se lo digan a aquel mercader árabe llamado Muḥammad al que le abrió el corazón y al que más tarde, aprovechándose de que era analfabeto, convenció para que se convirtiese en el profeta del Islam, abandonando su lucrativo negocio de caravanas de mulas de la Meca a Damasco, para llevar a cabo la guerra santa.

25 de marzo, día de la anunciación, festividad de las Encarnaciones, un día para la infamia.

Ni aquel niño que parió María llegó a reinar, ni liberó a su pueblo, ni reinó hasta el fin de los días, acabó crucificado por los romanos, para dolor de su madre que maldijo mil veces al tal Gabriel.

En cuanto a Mahoma, abandonó su burras, para dedicarse a luchar en una guerra estéril, que a día de hoy todavía continua. Murió envenenado a los 63 años por alguna de sus nueve esposas despechadas y cansadas de aquel loco analfabeto que escuchaba voces que le ordenaban guerrear continuamente, mandando a sus hijos y conocidos al matadero.

Por mi parte el 25 de marzo es el día que descubrí a mi cuñado colgado de un árbol, abandonado por su familia y traicionado por todos, amigos, conocidos y extraños… Un día para la infamia, cuando un hombre joven decide quitarse la vida ante el egoísmo, la mentira y la miseria que le rodeaba…

Odiaré al tal Gabriel mientras viva, por mentiroso, por fullero, por decir que es un ángel cuando es la serpiente del edén con alas…

No temo a los dioses, ni a los ángeles, ni a los profetas y sus lacayos. Temo a los hombres, analfabetos, esclavos del señor, a los intolerantes, a los cerriles, a los adoradores del becerro de oro, a los egoístas, a los insolidarios, a los farsantes…

Pero lo que más odio es descolgar a hombres de los árboles, porque es la muestra palpable de que somos unas hienas cobardes con las personas que viven junto a nosotros sin preocuparnos por sus problemas, por sus sentimientos, por sus deseos, por sus sueños…

25 de marzo, un día para la infamia…

Algún día dejaremos de esperar a un mesías, a un profeta, a un Dios que nos ordene, y seremos hombres con conciencia…

Pero yo no lo veré, ese maldito ángel Gabriel, me enseñará la tierra prometida, pero no me dejará pisar su suelo…

Maldito seas mil veces por fullero…

Captura-de-pantalla-2015-01-13-a-las-17.08.41-950x593

Anuncios

PERO. UN HOMBRE PERDIDO…

perdido

PERO.

No me gusta la cerveza, pero por conformismo social, transijo.

No me gusta la pobreza, pero “padre, aparta de mi ese cáliz”.

No me gusta la ropa estrecha, pero mi vientre sigue expandiéndose.

No me gusta el capitalismo, pero que nadie ponga sus sucias manos sobre los libros de mi biblioteca.

No me gusta el sexo sin palabras, pero calla, que me da vergüenza.

No me gusta que los hombres lloren, pero cada cierto tiempo tengo que ver “Marcelino, pan y vino” o “Que bello es vivir”.

No me gusta la mujer sumisa, pero me amedrenta un coño avaricioso.

No me gusta la vida, pero las pastillas del psiquiatra me ponen las pilas.

No me gusta mi vecino porque tiene un loro, pero mis ronquidos no dejan dormir al pobre animal.

No me gusta la propiedad, pero si me robas mi wifi te mato.

No me gusta la droga, pero he pasado la vida remendando las cuentas de narcotraficantes.

No me gusta el jamón de pavo, pero es el maná de los pobres con la tensión alta.

No me gusta el hombre que soy, pero me cuesta un huevo dejar de ser ese capullo arrogante que pasa por el mundo dejando su basura.

No me gusta que se etiquete, pero en treinta segundos tengo calado a un mentiroso, a un charlatán y a un pardillo.

No me gusta el Estado de Derecho, pero no viviría en un país que no estuviese bajo el imperio de la ley, no sirvo para dormir con un revolver debajo de la almohada.

Pero, pero, pero, pero…

PERO: Variedad del manzano, cuyo fruto es más largo que grueso. Fruto del pero.

jackfruit