Sísifo se cansa…

suicidas-1604

TAMBIÉN SÍSIFO SE CANSA…

En este mundo moderno, donde se impone la descarnada e hipócrata “dictadura de la alegría”, lo feo se esconde y a los tristes se les expulsa al inframundo de la depresión y la locura…

Nadie quiere hablar de los que se van… La muerte silenciada… El suicidio… La primera causa de muerte no natural en España desde hace 11 años. La epidemia que no abre telediarios. El problema de salud sin anuncios en la tele, ni euros en los presupuestos, ni asignatura en las universidades. La muerte de 10 personas y 20 intentos al día. El final de 3.569 seres humanos en 2016.

Entre esos que se van, en silencio, hay muchos artistas, gente de la cultura y escritores…

Solo los fatuos poetas modernistas disfrutan escribiendo… El narrador, el creador de historias, vive en primera persona la maldición de Sísifo, que habiendo conocido el inframundo, se resiste a dejar al resto de los mortales, sin mostrarles, lo avarientos e inútiles que son los dioses a los que nos encomendamos, y que al final, todos nos pasamos la vida, en los círculos del infierno que hemos construido en nuestra vida, abandonando toda esperanza…

El escritor sufre con cada obra, escoge la piedra más grande de la cantera, la pule a martillazos y comienza su maldición, empujar esa mole enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de alcanzar la cima de la colina, la piedra, cubierta del sudor y la sangre del autor, marcada por su enigmático mensaje, siempre choca con la insufrible realidad del totalitarismo del alborozo, y vuelve a rodar talud hacia abajo… La interminable maldición con la que Zeus y Hades, castigaron a Sísifo…

Pero también Sísifo se cansa… Y después de subir la mejor roca tallada, en donde pone su piel, su sangre y parte de su alma… Antes de llegar a la cima, la deja caer, rodando sobre sus devastados músculos, convirtiéndolos en una mancha sanguinolenta aplastada sobre la tierra arenisca de la empinada ladera…

Desde Ganivet, Hemingway, Cesare Pavese, Emilio Salgari, Virginia Woolf, Stefan Zweig, etc. Hay miles de literatos suicidas… Muchos ocultos por la vergüenza y el dolor de los herederos…

En mis largos años de lectura he encontrado a pocos literatos tan agudos y completos como Mariano José de Larra, periodista, crítico satírico y literario, y escritor costumbrista, publicó en prensa más de doscientos artículos a lo largo de ocho años. Impulsó así el desarrollo del género ensayístico. Escribió bajo los seudónimos Fígaro, Duende, Bachiller y El Pobrecito Hablador.

Siempre a contrapié con la política convulsa de la España que le tocó vivir, llena de pronunciamientos militares, borbones absolutistas y reformadores espadones… En sus artículos combate la organización del Estado, ataca al absolutismo y al carlismo, se burla de la sociedad, y rechaza la vida familiar. Los males de España, que identifica con la ignorancia, el atraso, la falta de educación y de cultura, son el tema central de su obra crítica y satírica…

Es normal que se cansara de arrostrar cantos rodados ignorantes… Larra decidió poner fin a su vida suicidándose de un disparo en la sien a la edad de veintisiete años, frente a un espejo, donde quedaron marcas de su choque con la insufrible realidad burguesa almibarada…

El gran Fígaro, como en uno de sus hilarantes artículos satíricos, estuvo a punto de tener uno de los más humillantes «post-mortem» de la época, el entierro de misericordia, (reservado para los indigentes de la época…) de no haber mediado la organización Juventud Literaria, que costeó el sepelio. Y así, su entierro, resultó comparativamente ‘multitudinario’. Mientras el cadáver era introducido en un nicho del cementerio madrileño del Norte (situado detrás de la glorieta de Quevedo), el entonces joven poeta José Zorrilla leyó un emotivo poema dedicado a Larra.

Hoy los escritores mueren en el sigilo humillante de esa epidemia silenciada… Y no hay grandes poetas jóvenes que lloren en sus entierros…

Todo son flores, chakras y palabras ajustadas, de colores, como el TETRIS

tetris

videla-argentina78-portada

Anuncios

3 comentarios en “Sísifo se cansa…”

    1. Buenas tardes, amigo Julio:
      “Totalitarismo del alborozo” o “Dictadura de la alegría” es ese reflejo esperpéntico, de espejo curvado del Callejón del Gato, donde Valle-Inclán, dio vida a Luces de Bohemia… Esa España, que se ríe de si misma, mientras otros le sacan los cuartos de la faltriquera, y aquí todos tan contentos… Hijos del pícaro Lázaro, que intentó engañar al ciego, comiendo dos uvas… Cuando hay quien repite postre, café, copa y puro… Una sociedad boba, de sopa boba, que vive de colgar las banderas y ver el fútbol… Videla, fue un trilero asesino que nos enseñó que puedes hacer desaparecer a medio país, y nadie dirá nada si ganas un Mundial de Fútbol… Una sociedad de bobalicones estrictos en el cumplimiento de las leyes… Que dicen que en las dictaduras “al menos hay ley y orden…”, sin sentido crítico ninguno… Piezas de un videojuego moderno, donde todas las piezas de distintos colores encajan perfectamente… Ni una nota discordante, sino el sistema (el juego) se viene abajo…
      Sé que es difícil entenderlo, pero es que yo me paseo todos los días por el Callejón del Gato, para ver mi sombra deformada, a ver si tengo la suerte de encontrarme un día a Don Ramón y que me cuente chismes de la Isabelona, esa reina borbona come-hombres, que saltaba de espadón en espadón, para ver quién la tenía más larga… España, son dos chistes mal contados… Los científicos españoles van a mandar una sonda al sol… Nadie se ha atrevido hasta ahora, lo que no saben es que los españoles mandaremos la sonda de noche…
      Un fuerte abrazo.

      Le gusta a 1 persona

      1. Muy buenos y aún nocturnos días, Pescador Descalzo,
        Aclarado con esta extensa e ingeniosa explicación. Por cierto, leí “Luces de bohemia” in illo tempore.
        Sí, ya me di cuenta de que la foto de Videla corresponde a la entrega de la copa del Mundial de 1978 y, que efectivamente, y más en un país como Argentina, so capa del fútbol se pueden disimular cosas muy feas. O, por lo menos, intentarlo. Aquello de la Escuela de Mecánica de la Armada es digno de figurar en la cámara de los horrores, y tirar desde aviones sobre el mar a prisioneros políticos, etc.
        Pues igual se encuentra algún día con el de los botines blancos de piqué y le cuenta cosas de la hija de Fernando VII, pero también de otros machos, reyes, quiero decir, que hacían eso con mayor libertad y asiduidad.
        Otro fuerte abrazo de regreso.
        PD.- Quizá mañana por la noche, o ya en el 15, coincidiendo con la pleamar festiva que inunda España, me tome unas vacaciones (sólo virtuales, que aquí sigo al remo con mi madre).

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.