EL MALDITISMO…

sísifo

EL SENTIDO TRÁGICO DEL MALDITISMO.

Qué alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor…

Debe ser maravilloso saber que tu camino está bien dirigido.

El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre.”

Siempre he envidiado esa brújula perfecta que dirige el destino de algunos hombres. La brújula, no al hombre, puesto que para seguir ese camino has de convertirte en cordero que sigue la vara del pastor sin hacer nunca preguntas…

¡Ay del que duda! Aunque sea solo un instante, un segundo… Sabiendo como las gasta la zarza ardiente, que después de mangonear a Moisés toda su vida, lo castigó a no pisar la tierra prometida… POR DUDAR…

¿Cuál es el camino del escéptico…? De aquel que duda eternamente, por los siglos de los siglos…

Juguetes rotos de los dioses menores, remedos de Ulises, sin ser héroes, hijos bastardos de Sísifo, a expensas de que tus velas sean hinchadas por los vientos vengativos de Eolo…

Malditos desde el nacimiento, aquejados del mal de Cassandra, hemos sentido en los labios la saliva de Apolo, pudriendo cada palabra que nace de tu boca, maldito todo lo que escribes, y sobre todo, condenados a que nadie entienda tus anuncios…

Sabes que sea el camino que sea, una vez hayas tomado la decisión, siempre será equivocada, siempre tu viaje será sin retorno, te perderás en islas de horrores, donde veras como devoran a tus acompañantes, y al final, no hay Ítaca que te aguarde, ni Penélope que espere… Tú no eres rey, solo el maldito porquero de Agamenón…

Alumno reacio del maestro Pirrón de Elis, convicto de seguir una doctrina filosófica maldita para la escolástica, simplemente por no reconocer el dogma del silogismo aristotélico como pilar fundamental del pensamiento científico y filosófico…

Perdidos en el sentido trágico de la existencia, encadenados como Prometeo, sintiendo los picotazos del águila que destroza tu hígado, o alienados, arrastrando la piedra hasta la cima, para verla caer día tras día, sin dejarte atrapar por el engaño del “hombre absurdo”

“…el proyecto determinista asumió entre otras la forma de una discusión deformada entre materialismo e idealismo, no viendo que ambas filosofías no son sino dos expresiones de un racionalismo mal entendido. El recorrido se ha cumplido. Parte del precio pagado por tal realización ha sido el abandono de la aprehensión trágica del mundo y de la vida humana. La pérdida del sentido es otra forma de decir esto.  La Odisea moderna consiste en este viaje de regreso al sentido.” (Miguel Aponte)

Subamos al bajel, alcemos las velas, dispuestos a orzar o arribar, según los vientos soplen, extraviados en tétrico mar de los Sargazos…

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