COLABORACIÓN ESPECIAL: Comenzamos el año con la Escritora MIA, y su relato EL ENTRENADOR.

NADADOR PISCINA

EL ENTRENADOR

Fuensanta siempre había querido ser madre y lo había conseguido hacía un año. Una preciosa joya llamada María, la alegría de toda la familia. La satisfacción y la felicidad habían llamado a su puerta y por nada del mundo cambiaría nada, ni el parto.

Pero, su cuerpo había cambiado, sus pechos, sus caderas, los muslos y sobre todo el peso; no conseguía adelgazar y ella había sido mujer de quitar el hipo. Había probado dietas, ejercicios en casa y pastillas para adelgazar, pero nada, incluso había cogido peso y volumen. Ya le estaba preocupando, aparte no se sentía sexy con su marido, le daba vergüenza que la viera desnuda, no era la misma. Su marido y su familia le repetían que estaba preciosa pero su espejo le preguntaba. “¿Dónde está el tipazo, sexy y femenino que eras hace nada?” Decidió empezar a nadar

Fran, no tuvo la culpa, sencillamente en un triatlón se le cruzó una piedra cuando iba en bicicleta y salió volando rompiéndose la clavícula. No le operaron por indicación médica y estuvo dos meses inmovilizado, la recuperación fue lenta y ya al cabo de seis meses estaba como nuevo. Bueno, como nuevo no, los músculos por el tiempo transcurrido estaban deteriorados y lo peor, la mente de Fran había cambiado, su médico le aseguraba que su cuerpo estaba preparado para volver al ejercicio poco a poco; él creía a pie juntillas que era imposible. Donde antes había fuerza y vigor ahora solo un recuerdo de lo que fue. Decidió que al menos nadaría para activar los músculos.

Candelaria había pasado un infierno, un verdadero infierno y había sobrevivido. No tenía hijos pero sí un marido que desde la boda le regaló una pesadilla y un miedo que casi la mata. Sobrevivió. Sí, lo había hecho, con ayuda de su familia, de los vecinos e incluso de los médicos y de la ley. Todos la felicitaban, ya había pasado y todos decían que tenía que coger las riendas de su vida y vivir. Genial. ¿Y eso cómo se hace? Decidió empezar a nadar.

¿Qué pasa a los sesenta? ¿Ya no servimos para nada? Reflexiones que se hacía Salvador, su empresa le había prejubilado y llevaba cinco años divorciado, sus hijos ya eran mayores y ni vivían en la misma ciudad. Pues él se sentía muy bien y sus amigos le intentaban convencer que ahora empezaba una etapa de resignación y aceptación. ¿Aceptación? ¿Resignación? ¿De qué carajo hablaban? Él siempre había luchado, trabajado… Decidió empezar a nadar.

La piscina era de cincuenta metros y se acababa de estrenar en el barrio. Todo el equipo era nuevo, incluso el entrenador. Eduardo. Un metro ochenta y cinco muy bien proporcionados en altura y músculos, rubio, ojos azules y unos hoyuelos que eran su carta de presentación al reír. Se presentó y presentó el curso al que se habían apuntado, personas que sabían nadar y que querían mejorar técnica y velocidad. Les indicó que como en el agua era difícil hacerse oír por los gorros y por la gente de las otras calles les enseñaría señas tanto para ellos como para indicarle a él, muy fáciles: parar, volver, ir más deprisa, ir más despacio, mejoras, mal, perfecto, ayuda, quiero preguntar, no me siento bien. Los miró, les preguntó sus nombres y su objetivo. Sus hoyuelos, su sonrisa y su gesto de simpatía esperaban respuesta. Fuensanta maldijo estar en bañador delante de ese cuerpazo pero fue capaz de decir su nombre y lo que quería conseguir. Fran no parecía muy optimista pero dijo que lo que le importaba era activar los músculos y que ya con eso estaba conforme aunque no hubiera terminado el curso. Candelaria ni siquiera levantó la mirada, susurró que por ella estaba todo bien, hacer el curso. Salvador fue el más explícito, quería sentirse fuerte, quería demostrar a los tontos de la sociedad que después de los sesenta hay vida y que se ponía en sus manos.

Eduardo no sabía si alegrarse o preocuparse. Allí estaba su grupo y él era su entrenador, las cartas estaban echadas y el juego acababa de empezar.

El primer día les dio las pautas del entrenamiento, en fila de uno irían nadando y les iría marcando quién iría tirando de la calle y los cambios de estilo. No nadaban mal. Sus formas de nadar decían mucho de ellos. Los fue presionando a ver qué tal reaccionaban; Fuensanta respiraba agitadamente pero seguía, se lo había tomado como un reto; Fran estaba acostumbrado a sufrir y ni se inmutó pero vio como se preocupaba por sus compañeros, cuando tiraba de la calle (nadar el primero, marcar el ritmo) iba despacio para que pudieran reponerse; Candelaria no podía, cuando paraba para descansar se quejaba y decía de dejarlo, curiosamente Fran y Fuensanta la animaron, era el primer día, normal que no pudiera pero había que conseguirlo, y la pobre se dejaba llevar por ese ánimo que no comprendía; Salvador disimulaba que estaba agotado, pero sufría hasta en las pestañas, sonreía como si no pasara nada…

Cada día antes y después de entrenar mientras estiraban comentaban los entrenos; alguno comentó que Eduardo, el entrenador, era despistado porque se concentraba tanto en la clase que no oía cuando lo llamaban si alguien entraba en la piscina, rieron al comprobar que pensaban todos igual. Comentaban sus dificultades por aprender ciertas técnicas o qué es lo que no entendían de los juegos que les enseñaban. Fran les ayudaba sobre todo en eso y se sentía como pez en el agua, necesitaba ayudar. Las clases eran muy divertidas. Siempre llegaba Eduardo con una pregunta desconcertante, como “¿qué sentían al ir a clase ese día?” por ejemplo, las chicas eran más expresivas y detallaban la ilusión con la que hacían la mochila, costaba pensar en cambiarse de ropa e irse al agua fría pero cada día la ilusión crecía y el momento se convertía en alegría. Candelaria casi dibujo una sonrisa pero inmediatamente la reprimió, le dio miedo esa sensación olvidada, no fuera a ser…

Uno de los días puso un ejercicio en parejas, nadar a espaldas, uno utilizaría los brazos y en sus piernas agarrado su compañero nadaría con las piernas como si fueran una sola persona nadando a espalda. Y añadió. Se hará una carrera.

Fuensanta con Salvador. Candelaria con Fran. Se pusieron en parejas y mientras se preparaban Fran le comentaba a Cande. Tú no te preocupes, tú preocúpate de los brazos que yo empujo batiendo los pies. Ya verás que rápido iremos. Y Candelaria toda preocupada le contestó. Fran, yo no tengo resistencia y la verdad es que no voy a aguantar, que es todo un largo de piscina, lo digo en serio. Fran, le sonrió. Yo tampoco tengo resistencia ya, pero por mi compañera, lucho hasta el último aliento, así que me debes lo mismo y no se hable más. Las dos parejas salieron nadando y curiosamente hasta los últimos metros no hubo una pequeña diferencia que se la llevó Candelaria y Fran.

Eduardo se acercó a chocar las manos y felicitar a todos. Habían respondido como buenos deportistas, dieron todo en la carrera y ahora se abrazaban. Candelaria no hacía nada más que votar de alegría y reír; Fran diciendo: Te lo dije, cogiendo aire del esfuerzo. Fuensanta doblada respiraba mientras decía: Esto no queda así, Salvador y yo os retamos a otra, ya veréis…y guiñó un ojo a su compañero que contestó. Claro que sí, no habéis visto que habéis ganado por suerte y además nos vamos a aplicar más en técnica. A eso Fuensanta reaccionó pidiendo a Eduardo que le enseñara mejorar su técnica, llevaba varios días que se daba cuenta que algo fallaba, no deslizaba bien y eso que practicaba en casa las brazadas y la coordinación.

Vale, los diez últimos minutos de la clase van a ser técnica para Fuensanta y también para Candelaria. Fran y Salvador harán velocidad, quiero que se piquen uno con el otro. Chicos me gusta vuestro avance. Os voy a hacer unos súper héroes

A Salvador esto le ilusionó, que él se tenía que picar con el joven triatleta Fran, sonaba muy bien. Los demás se quedaron perplejos de verlo haciendo flexiones después de la clase. Aunque a los cinco minutos ya se le unieron. Salvador gritó: Así me gusta grupo, uno para todos y todos para uno. Fuensanta no se quedó callada. ¿Qué te habías pensado? ¿Ser el más fuerte? Ni lo sueñes… A Eduardo le estaba gustando lo que estaba naciendo.

Cada semana había mejoras, las chicas habían cogido técnica, a Fuensanta se le había olvidado su objetivo de adelgazar, le preocupaba mejorar. A Candelaria entrar en la piscina y jugar le sacaba la sonrisa de lado a lado y ni se daba cuenta, solo al terminar se le oía decir, “¿ya está? pero si no ha dado tiempo…” A Fran le gustaba enseñar y en los tiempos antes y después de la clase hacía de profesor con lo que cada vez quedaban antes y se iban más tarde, era un acuerdo tácito entre todos. Y a Salvador le iban notando un cambio radical en vestimenta, vaqueros juveniles, camisetas de marca con dibujos y zapatillas de deporte, eso fue el principio porque como luego comentaron se iba tuneando en el corte de pelo, barba y complementos, se sentía vivo.

Llegó un día que Eduardo los puso en círculo, como siempre, para dar las pautas de clase y les soltó que los había inscrito en los próximos juegos municipales, en los que nadarían cada uno cien metros a los distintos estilos pero la gracia era que competirían en relevos con otro grupo de sus características que llevaban más tiempo que ellos nadando. Lo soltó y se calló. Aquello sonó como si tuvieran que ir a las olimpiadas y no se sabría si volverían…

Pero, ¿Nosotros damos la talla? No llevamos tanto tiempo. ¿Y no te vamos a dejar en mal lugar?

Dentro de nosotros siempre existe un pequeño héroe en espera de salir. Saldrá siempre que surjan en nosotros los valores de éstos. Nobleza, superación, compañerismo… Y esa es mi función, a eso quiero llegar con este curso, no es ganar, es encontrar ese espíritu que os garantizará afrontar los problemas de la vida, el entrenador no dijo más ni hizo falta.

El entrenador empezó a quedarse unos minutos más cada día; les enseñaba salidas en los relevos; a saltar sólo cuando el compañero tocaba la pared para no ser descalificados; a medir los tiempos de cada uno; se metía dentro de la piscina y observaba el agarre y desplazamiento del agua que cada uno hacía por debajo de ésta. Cuatro nadadores que se hacían relevo cada 50 metros a estilo libre, crol.

Y todos los días de clase les ponía juegos en los que olvidaran la competición, unas veces era un partido de waterpolo; otras les tiraba unos aros y tenían que bucear y recogerlos en parejas. No quería que se estresaran y lo principal, que se comunicaran y divirtieran. Sin darse cuenta, aquél objetivo que en su origen anhelaba Fuensanta iba apareciendo, sus cuerpos se iban estilizando, cogían musculatura y fuerza. Muchas veces les hablaba que cada uno por dentro llevaba un superhéroe

Y llegó el gran día. Desde primera hora la piscina era un bullicio de gente y el micrófono no paraba de decir la prueba que iba a empezar, desayunaron juntos.

Chicos, lo habéis conseguido, habéis sacado al superhéroe que lleváis dentro. Candelaria tu eres Jesse Quick, eres rápida y veloz, serás la primera en relevos. Fuensanta tu eres Wonder Woman, dominas la técnica y te dará el relevo Jesse Quick. Salvador tu eres Aquaman, dominas el agua y quiero verte haciéndolo, serás el tercero y le darás el relevo a nuestro Fran, Capitán América. Ya sabes que eres el último porque nos darás la victoria. Quiero a estos Super Héroes que salgan cuando entren en la piscina, ¿Me oís? Yo ya he demostrado que puedo entrenar siendo sordo.

Sí, soy sordo, hace unos años por una meningitis me quedé completamente sordo y creí que tenía que abandonar mi profesión, en el club que estaba me dieron unas palmaditas y un cheque. Toda la vida he sido un deportista y eso significa que estás preparado para superar pruebas por mucho dolor y sacrificio que signifiquen. Me apliqué y leo los labios. Utilizo los signos que os enseñé para las distancias y aquí me tenéis. Sorprendidos ¿Verdad? Pero es lo mejor para demostraros que todo se puede, ahora es vuestro turno.

Se anunció por los altavoces el comienzo de la competición de relevos.

En cada extremo de la piscina dos nadadores, cada equipo en una calle, el primer nadador ya subido en la plataforma y colocado para salir en espera del pistoletazo.

Jesse Quick, se ajustó el gorro y las gafas, tuvo mucho cuidado que quedaran bien ajustadas para que al entrar en el agua no salieran volando. Sonó el disparo y salieron. Jesse supo que su fuerte era la velocidad, se sentía fuerte y empezó a nadar como la superhéroe que era. Sacó ventaja a su contrincante. Wonder Woman subió y se preparó a que llegara su compañera. Voló por encima de Jesse cuando ésta tocó la pared. Y la técnica salió en estado puro, deslizaba y agarraba el agua como el héroe en que se había transformado. Aquaman, que estaba preparado, no le gustó ver el papel que le tocó jugar. Dominó el agua pero no pudo crear distancia y en los últimos metros… Capitán América se preparó y supo que lo tenían muy difícil. Aquaman le paso el relevo y empezó a nadar y a atravesar el agua como si no hubiera agua, hubo un momento en que consiguió una pequeña diferencia pero en los últimos metros algo le detuvo y tocó la pared dos segundos tarde. Dos segundos.

En el periódico del día siguiente se publicó una foto y un comentario sobre el comportamiento del equipo perdedor de relevos, que celebró que habían perdido como si hubieran ganado, cogieron a su entrenador y lo subieron a hombros; le aplaudieron e incluso cogieron el micrófono y dieron las gracias al mejor entrenador del mundo. Que estaban allí y habían conseguido ser lo que eran, gracias a él. El juez tuvo que acercarse y dejarles claro que el equipo ganador era otro, aunque fuera por dos segundos. Pero lo siguieron celebrando e incluso se tiraron al agua con entrenador y todo. Era una locura, una bendita locura… Eso es el deporte.

MIA. Enero de 2.017.

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UN NUEVO HOMBRE…

CICATRIZ DE MAR

UN NUEVO HOMBRE…

El arcángel Gabriel estaba de los nervios, y entre los serafines cundía el desánimo.

Después de tantos siglos, de tanto esperar algo bueno de la humanidad, el Jefe había perdido la paciencia.

La idea contaba con el apoyo inmediato del Espíritu Santo, y en cuanto a Jesús, desde su regreso de la tierra, nada esperaba ya de los humanos… Él había cumplido su tarea, con lo dura y dolorosa que fue… No quería saber nada más de aquellos que lo crucificaron, que habían tergiversado sus ideas, y que le habían negado mil veces…

Pero Dios, todo poderoso, había tomado una resolución inaudita… Iba a crear a un nuevo hombre… Más humano, más solidario, más clemente y sobre todo menos pendenciero…

Había decidido hacer un nuevo hombre de un trozo de clavícula de una mujer…

Las mujeres eran tal vez lo mejor de su creación… Hacedoras de vida, madres y sensibles… Mucho más inteligentes que los hombres, más apasionadas y sobre todo más humildes…

Aquel ser creado de una costilla de Adán, era lo único que se podía salvar de la humanidad… Y mira que había sufrido atropellos a lo largo de los siglos… Y sin embargo eran el último resguardo de la fe… De hecho, ellas creían firmemente, puesto que sentían en su vientre el milagro de la creación, compartían su sangre con cada vástago, y hasta el último aliento, siempre veían el lado positivo de las cosas…

No había más remedio, el hombre tendría que ser rehecho, con un trozo de clavícula de una mujer…

Señor, hemos encontrado a la candidata perfecta… Se llama María y es de una pequeña ciudad del sureste de España… Lleva el Mar en su nombre y también en sus genes… Además sus valores morales son los que vuestra altísima Santidad nos había requerido…

Hágase pues, mi voluntad…

Gabriel estalló…

Así, sin aviso previo… Hoy las mujeres del siglo XXI tienen sus derechos… No podemos coger un trozo de hueso de una mujer española sin repercusiones legales… La ciencia nos atacará de forma despiadada… Y los antiguos hombres, se verán forzados a luchar para matar a la nueva criatura…

La ciencia y los viejos hombres… Esos son tus reparos…─ Dios miró a su arcángel anunciador, con resquemor y pena…─ Nunca has entendido nada Gabriel… Cada vez que has intervenido entre los hombres, ha sido para peor… Y no voy a mencionar a tu amigo Mahoma o al norteamericano Joseph Smith… Tu predilección por los idiotas no tiene parangón… ─ El arcángel ofendido agachó la cabeza y se hincó de rodillas ─ La única vez que hiciste algo bueno fue cuando te envié ante aquella joven hebrea, y a punto estuviste de liar el asunto, por no querer hablar con el viejo carpintero, con el que la habían casado… Los hombres y la ciencia… El cazador de gatos en la oscuridad y la meretriz que crea la incertidumbre con la caja del gato… No Gabriel, la decisión está tomada, con las celebraciones del solsticio de invierno, nacerá un nuevo hombre, de la clavícula de una mujer de Almería…

Nada bueno salió nunca de Almería… ─ masculló el mensajero despechado…

¡Vete a escardar cebollinos, imbécil…! Acaso no sabes qué los ángeles se crearon de la lágrima de una serpiente…

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EL VIEJO DEL PARQUE…

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EL VIEJO DEL PARQUE “NICOLÁS SALMERÓN”.

Con su barba cana y su perenne puro medio encendido, buscaba el sol almeriense, en uno de los bancos del Parque “Nicolás Salmerón”, entre palmeras y vecinos con ropa deportiva que intentaban bajar la tensión alta, andando…

Llevaba dos años disfrutando de ese clima berebere que resguarda el Cabo de Gata. Cerca del puerto, viendo a los hombres musulmanes tomando té, mirando hacia su pasado y tomando parte del futuro.

Ya sabía que los coches aparcados junto a la gran fuente de los peces, eran transportes piratas de los magrebíes que llegaban a España, y que solo se fiaban de sus hermanos de lengua y religión.

Ya conocía a los transeúntes del Parque, los fijos y los temporales. Sentado en su banco, con alma de lagarto, dormitaba quieto, devorando el calor de la mañana…

¿Le molesta si me siento…?

No… Llevo varios meses esperándote…

El joven, sorprendido, se sentó junto al inmóvil anciano, con su puro casi apagado…

¿De verdad sabe quién soy…?

Por supuesto… — dijo el anciano, sin mover ni un musculo, tragando sol por cada poro — Eres un fantasma de mi pasado… El pasado no perdona…

El joven lo miró, y solo vio un viejo lagarto al sol en un parque público… Ese era el satanás que tenía que matar… El peligroso diablo, urdidor de tramas, el mago que lavaba los dineros de la droga, el escribano del Diablo… Era solo un anciano canoso incapaz de terminar su eterno veguero…

¿Perdone, usted es…?

El viejo no lo dejó terminar la pregunta…

El veneno más fuerte, siempre está en animales pequeños… El frasco diminuto lo mismo contiene el mejor perfume que el más aciago cianuro… Que no te engañe nunca la talla de tu enemigo… Ni su edad, ni su ropaje…

Sabe que Faruk me ha ordenado que lo mate…

El anciano cerró los ojos, suspiró, y respiró hondo, como queriendo atrapar en sus pulmones la esencia de la vida…

Lo que tengas que hacer, hazlo deprisa… Todo está escrito… Y mi tiempo se ha cumplido…

¿Eso de que “todo está escrito” es una amenaza velada…?

No, mi joven Saulo, solo que eres un iletrado, además de asesino… Lo cual para ti, es una ventaja… No eres un monstruo, solo un mediocre que obedece órdenes… Ya estás tardando…

El joven titubeó… Y de golpe, se sintió gravemente ofendido… En un gesto rápido, sin violencia, atravesó el cuello del anciano con un estilete sin hacer ningún ruido… De hecho los paseantes, pensaron que el joven le daba fuego al viejo de puro perenne…

Allí quedó el anciano, al sol, en el banco de Parque “Nicolás Salmerón” de Almería, dormido… Nadie le molestó, y solo limpiadores de “Almería Sostenible” que lo vieron sentado de madrugada se acercaron a él, para reconocer que estaba muerto…

Llamaron a la policía, que acordonó la zona hasta que llegase el Juez… Había pasado un día, y el salitre y sol, se habían comido las pruebas… Nadie vio nada extraño… Nadie reclamó el cuerpo del anciano… Nadie sabía que hacer con él…

A los tres meses de ocupar un frigorífico de los forenses de los juzgados, fue mandado cremar por orden administrativa…

Las palmeras del Parque, el aroma del puerto y los paseante, no echaron nada de menos… Solo era un viejo…

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Estado de Derecho e Imperio de la Ley.

Protester is dragged away by police during a demonstration outside the Spanish parliament in Madrid

EL IMPERIO DE LA LEY ANDALUZ…

I.- Real como la vida misma…

Por un momento crees que eres andaluz y que tienes derechos… Relees tu Estatuto de Autonomía y encuentras que el 90% de los derechos en él reconocidos no se cumplen…

Un jubilado malagueño se pone en huelga de hambre para que la Presidenta Susana Díaz, le reciba y le explique este desajuste… Tan cumplidora ella de la Ley… Del embudo, digo…

Nuestro jubilado, es ingresado en el Hospital por su estado de salud, después de 35 días sin comer…

Un colectivo de personas exigimos que se cumpla la Ley…

II.- Pesadilla en las cloacas del Imperio…

22:30 noche, calles de Málaga capital… Se presentan seis coches de la policía nacional (o autonómica, en Andalucía no hay diferencia…) Sin mediar palabra, nos piden que nos identifiquemos y que subamos a los coches para acompañarlos.

23:00 noche, Comisaría Central de Málaga, sin leerte los derechos, ni comunicarte cual es tu situación eres legalmente retenido… Se te retiran tus enseres personales, entre ellos, reloj, cartera, móvil, gafas, cinturón y los cordones de los zapatos… Eres desnudado ante un policía que te hace ponerte en cuclillas y palpa tus cavidades corporales…

23:30 noche, Comisaría Central de Málaga, Poli bueno y Poli malo… Te hacen firmar unos papeles, aunque tú les avisas que sin gafas no ves lo que estás firmando…(Según ellos, tu relación de enseres…) El poli bueno te indica que pidas un abogado de oficio, para que salgas de allí a la mayor brevedad (indicas que tienes abogado…) El poli malo, te amenaza: “A esta hora tu abogado no va venir, ni va atender tu llamada… Y te pasarás aquí varios días…) A todo esto no sabes que es aquí… Vuelves a firmar documentos sin gafas, y sin saber que ponen… Según ellos, que solicitas abogado…

00:00 noche, eres conducido a los calabozos, sin conocer siquiera tus cargos, pues se han negado a decirte nada… Te conducen a una celda, para que cojas una colchoneta mojada, azul, de plástico y que huele a pies… Eres conducido hasta una celda, de azulejos marrones que huele a lejía… No tienes derecho a ir al baño y no puedes hablar, ni molestar a los otros ocupantes de las celdas…

06:00 noche, te tiran entre los barrotes, un paquete plastificado, con un zumo, unas galletas y una chocolatina… No puedes abrir el brik de zumo, lo haces a mordiscos… Ya eres casi una bestia y has perdido tu dignidad y tu sentido del tiempo y el espacio…

07:00 amanece y tú no lo sabes… Eres esposado, y conducido a un sótano donde te suben a un furgón policial con otros siete detenidos, cuando la capacidad del vehículo es para cinco… No tienes visión de a donde eres conducido entre empujones… Te das cuenta de que tu ropa está manchada de lejía que se ha comido los colores de tus pantalones y tu camisa…

07:45 Mañana malagueña… Llegas a los sótanos de la Ciudad de la Justicia, sin ver la luz del día, sin tus pertenencias y desmadejado…

12:00 Sigues en la celda de la ciudad de la Justicia con tus otros siete acompañantes, sin saber nada de tu abogado…

13:00 Se presenta un abogado de oficio, que te indica que si quieres salir, declares ante el Juez que tú pasabas por allí y que no sabes nada de reclamación ninguna…

III. El Estado de Derecho…

A las 14:30 horas, suena tu nombre, eres conducido esposado hasta la sala de juicios…

Una señora con toga y con el retrato de su majestad Felipe VI detrás, junto a la bandera de España, pide que te quiten las esposas…

Tu letrado de oficio, repite su exposición… La Juez, con su parafernalia de emperadora de la Justicia del Estado, te solicita que te pongas en pie, y que ante un micrófono, digas SÍ, ratificando lo expuesto por tu abogado de oficio… Intentas hablar, y se te indica que es una declaración… Que los delitos, si los hay, los instruirá otro magistrado, que simplemente te limites a ratificar lo expuesto por tu letrado… Si quieres salir de allí, te dejan claro… No crees problemas…

14:45 Te hacen firmar ante el Secretario… Tú indicas que sin gafas no ves lo que estás firmando… Tu letrado y el oficial te dicen que firmes y que salgas pitando, sin molestar al Tribunal que hoy están muy liados…

15:30 Te sacan otra vez de la celda, te llevan ante una funcionaria de justicia que te hace entrega de tus objetos personales, en un sobre blanco grande y sucio… Sin dignidad, hecho una mierda y sabiendo que estás todavía en poder del Estado de Derecho, te vas vistiendo, te pones tu cinturón y los cordones de los zapatos, mientras en la mesa de al lado una señora te mira como si fueras un yonqui peligroso…

16:00 horas, tarde… El sol te daña los ojos cuando sales de la Ciudad de la Justicia, en el quinto coño de Málaga, no sabes ni donde carajo estás y te acaban de enseñar la lección más grande de tu vida… El Estado de Derecho es un desecho y tú lo pagas con tus impuestos…

Cabreado como un mono y sin saber todavía qué hacer… Lo único que tienes claro es que no quieres formar parte del Estado Español…

Postdata: En el sobre blanco y sucio del Ministerio del interior, encuentras una copia de un documento que lleva tu firma donde reconoces que en el momento de tu detención se te han comunicado “todos tus derechos”… Te ríes, por no llorar…

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EL GRAN CIRCO DE LAS PULGAS…

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EL CIRCO DE LAS PULGAS.

Reservado de la Cafetería Nebraska, Gran Vía de Madrid.

¿Quién ha sido el listo que ha ordenado la entrada en prisión de los Consejeros y el Vicepresidente…? Se han cubierto de gloria…

El Mago de Oz, miró a su interlocutor… Pelo corto, bigotito recortado y traje gris impecable… Siempre sería militar, aunque hace años que no lleva uniforme, huele a cuartel a la legua. Por eso le viene también su nombre en clave: Capitán Alatriste.

Tranquilo, Alatriste, son órdenes de arriba…

El hombre del traje gris lo miró con asco y superioridad.

No me jodas, Mago, tu obedeces cuando te da la gana… Y a quién te da la gana… No me vendas la burra ciega…

El viejo Mago le pidió un descafeinado de máquina, sabía que Alatriste tenía problemas de hipertensión arterial… (Algún día eso le serviría para borrar todas las huellas…)

Tu solo ves el problema de Cataluña… Llevas demasiado tiempo viviendo en Barcelona… Tienes a tus hijos en colegios catalanes y has llegado a empatizar con las pulgas… — el viejo Mago, sonrió irónicamente, mientras sorbía su perenne carajillo — Este Circo funciona a lo grande, siempre tenemos tres grandes espectáculos en todas las pistas… Tu trabajas en una de nuestras funciones, pero tienes que tener en cuenta, que lo importante es el Gran Circo… ¿Nunca te llevó tu padre a ver un Circo de Pulgas…? En varias pistas, se mueven columpios, carritos e incluso hay una pulga funambulista colgada de su diminuto trapecio… Todo el mundo ve a las pulgas moverse, actuar, perfectamente domadas… ¿De verdad crees que se pueden domar a las pulgas…?

No me insultes, Mago… Las pulgas son cabezas de alfileres que se mueven porque tú manejas los imanes debajo de las pistas… Todo es un gran truco de magia… Recuerda que yo empecé este juego en la antigua Inteligencia Naval…

El Mago volvió a reír, con su media sonrisa cruel…

Inteligencia y Naval, dos palabras que no cuadran… Fundada por el Almirante Carrero Blanco, que por cierto, con tanta Intelegencia, acabó haciendo un triple salto mortal sin red… Menuda chapuza…

Vete a la mierda, Mago — dijo el hombre gris ofendido — Vosotros sois mejores, tres golpes de Estado el mismo día 23 de febrero, un loco pegando tiros en el Palacio del Congreso y los tanques por Valencia… A lo que hay que unir, quedaros con todo el dinero de los fondos reservados, engañando a Roldán, ser los mamporreros de Rey emérito y convertiros en los distribuidores de droga de Euskadi… Los niños de la cal viva… Y si hablamos de chapuzas, algún día tendrás que explicar por qué tuvieron que morir tantos inocentes el 11 de marzo en unos trenes volados con Semtex checo de uso militar…

¿Ves lo que te digo…? Te estás amariconando… Desde que estás en Barcelona y tus hijos van al instituto, has perdido perspectiva… Solo son cabezas de alfileres, manejados por imanes… Ninguno es imprescindible…

Solo tú, viejo cabrón…

Ni yo, Alatriste… El día que no haga moverse los imanes en todas las pistas y el Gran Circo de las Pulgas no cree la suficiente expectación mediática global, tendré los días contados… Puede que te propongan a ti para sustituirme…

No me alagues, Mago, que te conozco… Este juego de tapar corrupciones con banderas se os puede ir de las manos en cualquier momento… De hecho, los rusos y los israelís, están jugando sus bazas, y fuerte… Algún día alguien tirará de la cortina y verá que el Gran Mago de Oz no es más que un mercachifle dirigiendo todos los medios de comunicación… Y se dará cuenta  de que es el magnetismo de las grandes fortunas lo que mueve los trocitos de hierro que simulan las pulgas…

El viejo Mago, se puso serio, se retrepó en su asiento de escay granate y miró duramente a su interlocutor…

Jubílate ahora que puedes… — sonó amenazante, la frase del viejo — No te das cuenta que ya no hablas nuestro idioma… Las pulgas, son pulgas, están orgullosas de ser pulgas y además han asumido que lo mejor para ellas es actuar en el Circo… Una pulga que no comulga con los imanes, tiene los días contados…

El hombre del traje gris se levantó, se ajustó el traje con gesto marcial, y tiró un billete de cincuenta euros sobre la mesa…

Gracias, por el café viejo amigo… Pero tal vez el que debería jubilarse eres tú, eres demasiado viejo, y has metido mucho la pata en este asunto… Todavía no entiendo como fuiste capaz de mandar al Pequeño Nicolás a intentar sacar los trapos sucios de los Pujol, llevándose de putas a Javier de la Rosa… Llevas tanto tiempo teniendo de jefa a una política mediocre y enana, que aún no te has dado cuenta de que es la pequeña Dorothy en su granja de Kansas, a punto de ser tragada por un tornado… Una tormenta bíblica que os va a arrastrar a todos… ¡Ah, por si lo quieres saber, los judíos pagan mucho mejor que vosotros, y te dan nacionalidad israelí y un visado diplomático…! Shalom, viejo amigo…

Llovía sobre la Gran Vía madrileña, cuando el hombre del traje gris se subió a un Audi negro de cristales tintados…

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NO ME LO CREO…

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PERDONA RAFAEL, PERO NO ME LO CREO…

Desde que te conocí supe que eras un buscavidas. Un superviviente nato, capaz de poner cara de póker ante cualquier mala jugada que te gastara la vida.

Tuviste que apechugar con las deudas de la empresa de tu padre, mientras él se retiró alcoholizado, sin responsabilidad ninguna. Allí estabas tú, para recibir las bofetadas de acreedores y asalariados… Aprendiste a poner cara de póker, cuando la saliva de los reclamantes cruzaba tu cara..

Nunca acachaste la cabeza, es más, a veces eras capaz de fingir con ellos, de encararte o simplemente de tomarles el pelo: “Este Señor por el que pregunta está muerto, murió hace dos meses… Estaba malo del corazón…” Llegaste a decirle a unos cobradores rompepiernas delante mía, con el aplomo del que está jurando sobre los evangelios…

Eras capaz de cualquier fechoría, para sacar dinero, tenías muchas cuentas pendientes con los bancos, a los que nunca perdonaste, que dejasen tirado a tu padre.

Te conocí y te ayudé a salir del hoyo, a reponerte económicamente después de estar en la quiebra absoluta… Hicimos cosas de las que hoy no me siento orgulloso, pero tuve que alejarme de ti, cuando vislumbré que detrás de tu nuevo proyecto empresarial no había más que una larvada venganza… Ibas a atracar el Casino, haciendo quebrar la Banca… Era una jugada demasiado peligrosa, así que con todo el dolor de mi corazón, puse tierra de por medio…

Tonto de mí, nunca llegué a comprender que en este mundo, todo se paga…

Me pediste como último favor, que legalizara tu situación contable… Pero yo sabía que lo que me enseñabas y yo declaraba, era el pico de un iceberg, que estabas fabricando para hundir al Titanic…

Todavía recuerdo aquella vez que te fuiste de vacaciones al caribe, dejaste sin pagar las nóminas de los empleados, y me indicaste que solicitara un aplazamiento de la Seguridad Social…

Llegaste a mi oficina, justo antes de irte al Aeropuerto e ibas con una gabardina que tapaba tu grueso jersey de punto… Parecías mucho más gordo, te dije, y tú te subiste el jersey para mostrarme una faja de billetes de quinientos que te rodeaba…

Cuando llegué a la Unidad de Recaudación Ejecutiva de la Seguridad Social, me indicaron que no había posibilidad de fraccionamiento puesto que tu deuda superaba los trescientos mil euros…

Mientras volví a mi oficina, en el coche, fui haciendo cuentas… Habías aprovechado la locura financiera del 2005, para pedir una hipoteca para comprar un chalet en una de las zonas más caras de la ciudad, y otra para las reformas… Te habías hecho una piscina y una taberna anexa, que llegaba hasta los bajos de tu chalet convertido en una bodega con la temperatura controlada…

No me cupo ninguna duda, aquello era una jugada maestra, habías engolosinado a tres entidades bancarias, y les habías sacado más de un millón de euros, con la garantía hipotecaria de tu casa, y tu nivel de vida de lujo… Llegaste a comprar un premio a la excelencia empresarial, como yo te había aconsejado para ganar credibilidad… Estabas llevando a cabo el perverso plan que una vez, mientras maldecíamos nuestra suerte, habíamos esbozado con rabia y sed de venganza… Nunca pensé que tendrías los cojones para llevarlo a cabo…

Volviste de tus lujosas vacaciones y no quisiste tener ningún contacto conmigo… Sabías que yo conocía lo que venía después, y era muy arriesgado… No querías mancharme…

Varios meses después del verano del 2008, cuando la economía ya empezaba a enseñarnos los dientes, me llamaron a la oficina para darme la noticia… No podía creerlo…

Un infarto (yo te había indicado un accidente de coche a gran velocidad sin posibilidad de recuperar los restos…), pero cuando llegué al tanatorio y vi a toda la gente, me hiciste dudar…

Cuando me asomé, al cristal de la cabina para ver tu ataúd, estaba cerrado… Tu viuda, ignorante de todo, lloraba inconsolable… Yo exigí, sin derecho ninguno, ver el cadáver… Sabía, que todo era una gran mentira… Pero entonces, alguien me tomó del brazo, me hizo entrar en la cabina y abrió el féretro, lo justo para verte la cara, y reconocer tu nariz aguileña… Fueron segundos, a empujones me sacaron de la sala y entonces lo entendí todo… La persona que me había enseñado tu cadáver era la mujer con la que llevabas engañando a tu esposa desde hace cinco años… Y ella era allí la maestra de ceremonias…

Ya lo has visto..¿Te has quedado a gusto…?” Fue la respuesta de tu amante, directora del sepelio…

Cuando todo acabó, hubo que litigar con la Seguridad Social, para que tu viuda cobrara su pensión, puesto que habías dejado hasta una deuda de autónomos, además de casi seiscientos mil euros en Régimen General de tus empleados.

Tu casa, que con todas las reformas, no llegaba ni a los trescientos mil euros, había servido de aval a tres entidades, para una deuda real de más de un millón quinientos mil euros, entre hipotecas, créditos personales, pólizas de crédito y tarjetas…

Les metiste un gol por la escuadra a todos esos avaros de los bancos que se morían por dar créditos, como ahora se mueren por cobrarlos…

Y no, no me lo creo… Aunque por treinta segundos viera tu cadaver… De verdad, Rafa, no me lo creo…

No sé en qué playa del caribe estarás riéndote de todos nosotros, mientras te tomas un gin-tonic y te fumas un Ducados a nuestra salud… Y yo me alegro…

Playas-Caribe

PROPIEDAD.

familia-campesina

EL BUEN PAÑO…

Nunca había tenido nada en propiedad, algo verdaderamente suyo. Desde niño había vivido en la choza de caza del Señor de la finca, cuidando sus animales y arando sus campos.

Cuando tuvo edad, su padre lo llevó ante el Señor, que sin bajar del caballo, le hizo quitarse la camisa para comprobar que su cuerpo carecía de ninguna tara que le impidiese seguir cultivando los campos durante años. Tuvo que enseñarle los dientes, pues según el patrono, una dentadura sana, hace que un buen animal rinda más tiempo.

Antes de salir de la Casa principal del Señor, éste en una muestra de poder magnánimo, se desprendió de la más ajada de sus sirvientas y se la entregó como esposa a aquel siervo mitad bestia y mitad verraco sin fogueo.

No solo de pan vive el hombre.

De tres inviernos de matar el frío a base de calor humano, relamiendo las migajas de mujer que las múltiples violaciones del amo habían dejado en la designada como su esposa, el vientre viejo y seco de la sirvienta había parido una niña.

El la miró con despecho y a punto estuvo de meterla en un saco y tirarla al arroyo… Pero cuando se asomó a sus ojos, esos pequeños ojos verdes legañosos recién salidos de las fétidas carnes de su madre, tuvo la certeza, la única certeza, de que aquel ser pequeño y grasiento, manchado de placenta, era lo único verdaderamente suyo en este mundo… Su única propiedad…

Tras ella, con los años, vinieron tres varones, tan atados a la tierra y al amo, como al cordón que los unía a la vieja sirvienta arrugada y sin dientes.

Sin embargo su hija era suya, esa cosa objeto de su entero dominio.

La ocultó a los mayorales del Señor, la separó de su hermanos esclavos de nacimiento y sobre todo de su madre, ejemplo vivo de la cosificación de los seres.

La vio crecer oculta a los demás… Florecer como mujer desde el frágil cuerpo de una niña harapienta, hasta romper con sus frondosos senos los botones ceñidos de las camisolas que se le iban quedando pequeñas.

Aquella flor escondida se convirtió en la muchacha más bella de toda la región.

Su padre con mentalidad taimada, sostenía la máxima latina de que “El buen paño, hasta en el arca, se vende…” Y esperaba con ladina estrategia, el mejor momento, la mejor feria, para enseñar su tesoro escondido, aquello por lo que cobraría suficiente como para comprarle al Señor un palmo de terreno donde escribir su apellido.

En primavera, en el arrabal situado bajo la casa del Señor, se celebraba anualmente una feria de ganado, a la que acudían los amos de tierra de los condados vecinos. Todos en busca de un buen garañón, un cerdo cebado o una moza tierna…

Ese fue el momento elegido para descubrir aquella bella trufa, que hocicando en la tierra, había descubierto en los confines de su mesenterio, creado por su semilla.

Pronto los Señores se fijaron en la pieza y en verdad que hubo hasta conatos de duelos entre algunos en la porfía por el precio de la prístina pureza de aquella lana, chalanería baja, que pronto cortó el Señor de la Casa, al reclamar su primigenio derecho sobre aquella gema preciosa encontrada entre sus heredades…

Bramó el mezquino padre en el trapicheo, alegando sus derechos originales y blandiendo sus argucias legales sobre la propiedad de la cosa sujeta a regateo o subasta.

A mandato del Señor intervino el representante de Pedro, el padre Sacerdote de la Hacienda, que intentó de forma abrupta explicar al codicioso padre, los raros y controvertidos modos de adquirir la propiedad, que se resumen en métodos de abstracción en la transferencia de algo tan sutil y endeble como el dominio, en contra de la formalidad rigurosa y única de la transmisión de la verdadera propiedad, que es el negocio jurídico de la tradición.

La cosa no tiene derechos, el derecho emana de Dios y este escoge como autoridades a sus representantes en la tierra, los señores y monarcas, que no pueden ser discutidos por sus súbditos, puesto que responden de sus actos directamente ante la voluntad de su graciosa deidad.

Así, la muchacha pasó a formar parte del ajuar doméstico del Señor, y al compungido padre se le entregaron una vaca y seis gallinas.

Los años pasaron y cuentan las viejas del lugar, que el hermano menor de aquella joven tuvo cuatro hijos, uno de los cuales llegó a ser letrado de la corte, y con el tiempo Juez.

Aquel apellido que no llegó a tener tierra, llegó a ser famoso con el tiempo, un sobrino nieto de la joven, Maximiliem Robespierre, supo cortar de raíz la transmisión de la propiedad por la tradición, y el derecho divino de los monarcas y señores.

Padre de la República Francesa, supo meter en una cesta llena de sangre a todas las cabezas escogidas por la deidad en su época, sobre todo a los trapaceros representantes de la iglesia de Pedro.

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Robespierre